Nino Torre

Secretario General de las Juventudes Socialistas de España

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Por el derecho de las mujeres a decidir

Publicado el junio 17, 2013 | Se el primero en comentar

Artículo publicado en “El convencimiento joven: el blog de Nino Torre” en La noticia imparcial.

 

Vivimos momentos difíciles. Momentos duros para la mayoría de la población en muchos aspectos. Pero quizá, desde mi punto de vista, la pérdida de derechos encubierta tras una férrea austeridad supone uno de los retrocesos más irreversibles a los que nos enfrentamos.

Recortar en igualdad supone aliarse con las injusticias y, entre ellas, con el machismo. Pero intentar acabar con el derecho a decidir de las mujeres sobre su propio cuerpo y su maternidad, penalizando la Interrupción Voluntaria del Embarazo, va mucho más allá y es una maniobra de ataque directo a lo que tanto esfuerzo le costó conseguir a tantas mujeres.

La Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, regula un sistema de plazos combinado con indicaciones donde la mujer es considerada madura y consecuente para decidir, en las primeras 14 semanas de gestación, si quiere ser madre. Volver a una Ley de Interrupción del Embarazo que actúe bajo supuestos pone en tela de juicio que hayamos alcanzado una democracia avanzada, una sociedad madura. Supone la imposición a la totalidad de la población de la doctrina dictada por una determinada confesión que no representa la pluralidad de nuestro país. Supone que los abortos en la clandestinidad se disparen como ocurre en otros países en los que la legislación no apoya la autonomía de la mujer o como, desgraciadamente, ocurría en nuestro país con anterioridad a la actual Ley Orgánica.

La calidad en materia de salud sexual y reproductiva de los jóvenes ha progresado: es un hecho objetivo. Hoy, estamos más formados y somos más precavidos gracias a leyes como ésta, que el ministro Gallardón pretende reformar. Estamos más formados porque esta Ley establece como principio fundamental educar a la juventud en valores, consiguiendo así el avance en aspectos como la capacidad de decidir desde los 16 años, porque refuerza la educación sexual y la accesibilidad a los anticonceptivos. Por el contrario, implantar la inseguridad relegando a nuestras mujeres a la cola europea en derechos denota que, en cuestiones morales, los principios éticos de Gallardón y sus ‘asesores’ son bien distintos.

Pero no debemos quedarnos ahí, la manera más eficaz de prevenir embarazos no deseados es incorporar los anticonceptivos de última generación en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y asegurar la disponibilidad de programas y servicios de salud sexual y reproductiva de manera más eficaz. No estamos hablando de pretensiones ilusorias, si no de proteger la autonomía y la salud de más de la mitad de la población.

Apostemos por una práctica sanitaria segura como derecho. Seamos conscientes de que siempre habrá mujeres con la necesidad de acceder a una interrupción voluntaria del embarazo y nuestro deber es garantizar que lo hagan con la máxima seguridad posible. De lo contrario, estaríamos negando a las españolas el derecho a la salud, la libertad, la dignidad, la vida. Porque mantener esta herencia no lesiona los derechos de las que no tienen intención de ponerlo en práctica. En cambio, reformar la Ley, supone un retroceso injustificable en los derechos de las mujeres y lamentablemente, supone la vuelta al pasado, a tiempos de abortos clandestinos, de riesgos para la salud de las mujeres, en definitiva, a tiempos en los que la ética religiosa impera por encima de la razón y el ineludible derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad.

Emigración juvenil: un drama de presente y un reto de futuro.

Publicado el mayo 9, 2013 | Se el primero en comentar

Si tuviéramos que describir con brevedad la situación económica de nuestro país, podríamos decir que la inversión privada se halla frenada por la falta de expectativas, que la demanda se halla estancada por la falta de renta disponible y que las dos armas con que cuenta un Gobierno se encuentran más que frenadas por indicación de Merkel y de quienes gobiernan las instituciones europeas: el gasto público no se direcciona adecuadamente y la fiscalidad no responde a las necesidades del momento.

Nuestra economía, por tanto, camina entre la anemia y la inanición y, en un alarmante clima de desempleo forzoso, los jóvenes, cuyos nexos vitales con el país son menores que quien ya ha iniciado un proyecto vital, han optado por emigrar.

Es un exilio económico, por mucho que la ministra intente disfrazarlo, sin ningún pudor, de movilidad exterior. A los condicionantes económicos que motivan una emigración se debe añadir un condicionante político, que es lo que genera un exilio. Esa condición política es el hecho de que el Gobierno no sólo no ha hecho nada por mejorar la situación sociolaboral de los jóvenes, sino que la ha empeorado como nunca con una reforma laboral que se ha desarrollado en el camino opuesto al que el país necesitaba.

Sobre este exilio no hay cifras concluyentes. La dejación de funciones del Gobierno ha llevado a no poder cuantificar con certidumbre cuántas personas jóvenes se han ido del país, su destino, su edad, su ocupación, su formación, su modalidad contractual, sus ingresos.

Pero es algo más que un rumor de la calle: hay un número importante de jóvenes que, ante la falta de expectativas en este país, han hecho la maleta y han ido a buscar trabajo fuera de nuestras fronteras.

Podría dedicar unas líneas a los comentarios de dirigentes del Gobierno y del PP sobre lo “aventurero” que es emigrar. Serían unas líneas sobre la ética, más que sobre la política, pero es mejor, y es lo que la ciudadanía espera, que hablemos de soluciones, apartando por un momento a quien no ha hecho más que generar problemas y despreciar a los jóvenes.

Desde Juventudes Socialistas de España, en colaboración con el Grupo Parlamentario Socialista hemos presentado una proposición no de ley sobre medidas de apoyo a los jóvenes en situación de exilio económico.

Nuestra proposición tomó cuerpo a raíz de la respuesta de la ministra Báñez a la pregunta del Grupo Socialista en el Pleno del Congreso, una respuesta que fue toda una demostración de incapacidad, cuando no de irresponsabilidad. Y si el Gobierno no toma cartas en el asunto, el primer deber de la oposición es suplir las carencias de un Gobierno no sólo ineficaz, sino carente de la más mínima iniciativa política.

Por eso fuimos al Congreso a presentar una proposición no de ley: para poner sobre la mesa de la agenda política un drama de presente y un reto de futuro; para demostrar que nosotros sí somos conscientes de la situación del país y para demostrar que somos capaces de ofrecer respuestas.

Hemos propuesto medidas en materia de formación, tratando de expandir fuera de nuestras fronteras la actuación de la UNED, medidas de profundización de la acción de la Administración en el Exterior, de puesta a disposición de consulados y embajadas, medidas de bonificación a los contratos suscritos con jóvenes, de recuperación de la inversión en I+D+i y de los programas para jóvenes investigadores, el impulso de convenios de reciprocidad en reconocimiento de titulaciones académicas… En definitiva, hemos demostrado una preocupación que el Gobierno no tiene y una capacidad política que el Gobierno no ha querido tener. La insensibilidad del Gobierno ha llegado a puntos intolerables. Dicen, con toda la frivolidad, que emigrar es una oportunidad. Sería cierto si en este país hubiera también oportunidades. Sería cierto si no hubieran empujado a miles de jóvenes a un futuro que muchos jóvenes no querían ni deseaban.

La derecha debe pensar que buscar trabajo fuera de España es algo entre caprichoso y exótico. O no reparan, o no quieren reparar, en el drama que supone para un joven, en el inicio de su proyecto de vida independiente, abandonar su país, su familia, su cultura, para iniciar un incierto futuro en un país que no es el suyo.
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Puedes verlo también en:

http://www.fundacionideas.es/publications/articles/6123

Sobre el Informe para la Reforma Universitaria.

Publicado el marzo 4, 2013 | Uno que no calla

El pasado 15 de febrero hemos podido conocer el informe para la reforma universitaria encargado por Wert hace casi un año. Antes de comenzar a leerlo, lo primero que me sorprendió es que un informe que ha sido mencionado en tantas ocasiones por el Ministro de Educación, solo haya sido firmado en su conjunto por siete de los once ‘expertos’ que comenzaron a realizarlo y que además, haya sido publicado un viernes por la tarde y sin apenas incidencia en los medios de comunicación. Cualquiera podría pensar que es una mera casualidad pero no, este informe tan deseado por el Ministro, no lo ha sido tanto una vez conocidas sus recomendaciones, y es que Wert encargó este documento para que en él estuvieran reflejadas todas y cada una de sus pretensiones sobre la reforma universitaria y el resultado como hemos comprobado, no ha sido tal.

Hemos conocido un informe que deja claro que si hay algo que cambiar es al Ministro de Educación ya que tres de las recomendaciones más importantes del mismo van en dirección opuesta a los recortes que el Gobierno ha realizado en las universidades públicas. Los ‘expertos’ han criticado en el informe que tras los recortes de Wert, el programa de becas y ayudas a los estudiantes es del todo insuficiente. Además, han recomendado que el presupuesto en universidad aumente hasta suponer al menos, el 3% de nuestro PIB, mientras Wert no ha hecho otra cosa que recortar el presupuesto en universidad e investigación. Y han aconsejado que se vuelvan a retomar proyectos como el de los Campus de Excelencia que el Gobierno eliminó pese a las voces científicas y académicas que aconsejaban lo contrario.

Pese a todo, este informe nos preocupa mucho a los socialistas dado que ataca a tres pilares fundamentales de la universidad: la democracia interna en las universidades públicas, la autonomía universitaria y el número de titulaciones y campus en nuestro país.

Los ‘expertos’ plantean: que los órganos de gobierno de las universidades estén formados por menos representantes, que los rectores tengan un poder casi absoluto para elegir a vicerrectores, decanos y directores, y que las Comunidades Autónomas pasen a tener mucho más peso dentro de las universidades, concretamente hasta el 25% de los miembros del Consejo de Gobierno. De esta manera solo se conseguirá que la democracia interna disminuya en las universidades y lo más preocupante, que los gobiernos de las Comunidades Autónomas pasen a elegir a los rectores a su antojo.

Por otra parte, este informe establece una posible reducción de la oferta universitaria y con ello, de los campus en España. Ante esto, nos inquieta que se eliminen por completo titulaciones que por su carácter humanista no cuentan con tanta demanda y sobre todo, que haya titulaciones y campus que se cierren porque su oferta no va en consonancia con la empresa privada. Los jóvenes no permitiremos que se anteponga el negocio al conocimiento.

Por lo tanto, ni mucho menos estamos de acuerdo con el informe en su conjunto y de ir por este camino, los socialistas plantaremos cara a la reforma universitaria con todos nuestros medios, porque si algo ha hecho grande a las universidades públicas en nuestro país ha sido su autonomía para poder mantener una actitud crítica frente a cualquier injusticia, sea de la organización o institución que fuere, y eso parece irritar bastante a la derecha en nuestro país.

Discurso en la entrega de los Premios Tomás Meabe 2012.

Publicado el octubre 29, 2012 | Se el primero en comentar

Os dejo aquí mi discurso en la entrega de los Premios Tomás Meabe 2012. Espero que os guste:

Buenas noches ya a todos y todas.

Un año más los premios anuales de la Fundación, pero como ya se ha dicho, con alguna novedad, con una nueva escultura, con una nueva imagen, pero con las ganas de siempre un año más renovadas.

Si algo une a las tres categorías de premios es el compromiso. Compromiso es trabajo constante, dedicación de corazón a la realización de unos valores. El compromiso con nuestros valores comunes: el progreso social, el progreso de los pueblos, el combate a las injusticias y a las desigualdades, el no conformarse, la pelea por lo que es justo, el progreso a través de las expresiones del ser humano, como el arte, la cultura.

Si ha habido algo verdaderamente nuevo en este último año, es algo que ha afectado a la tierra de origen de Tomás Meabe, al País Vasco. Es algo revolucionario, quizás lo más revolucionario que hay, la paz, la paz en Euskadi y en Navarra, algo a lo que no podemos permanecer, ni muchísimo menos, ajenos.

Algo por lo que nos hemos venido conjurando todos estos años, algo que nos ha unido como nunca en la dificultad. Algo que nos ha hecho llorar, de alegría, cuando por fin la hemos alcanzado. Algo que debemos conservar como lo más sagrado que tenemos los seres humanos: el reinado de los criterios de la razón frente a la barbarie.

Más allá de resultados, hemos ganado las elecciones en Euskadi, porque hemos ganado la paz, hemos recuperado la libertad, la de poder salir a la calle, la de poder hacer un acto sin el riesgo de que lo boicotearan, sin los coches de los escoltas… la de poder ir, como decía Alain, a repartir a la Universidad del País Vasco, hasta hace bien poco, como él decía, “territorio comanche”.

Ya no hay llamadas, ni pintadas, ni cajeros ardiendo, ni Casas del Pueblo arrasadas, ni cartas amenazantes, ni contramanifestaciones amenazantes, ya no se mira con quién vas ni con quién dejas de ir, ni qué periódico compras.

Hemos ganado la paz, compañeros y compañeras, amigos y amigas.

Los premios Tomás Meabe no pueden permanecer ajenos a este hecho, y menos cuando la iniciativa premiada la llevan jóvenes, jóvenes que pelean cada día contra ese sentimiento de generación perdida que no debemos permitir que se instaure en el imaginario colectivo.

Jóvenes que hacen del teatro y de la cultura el mecanismo para dar lo mejor del ser humano, el conocimiento y el respeto a la realidad del otro como fundamento de la paz.

Pero también con un componente necesario en el caso del fin de la violencia en el País Vasco. Y ese componente es la memoria. El recuerdo y la presencia a través de nosotros de los hechos, de las personas, de las oportunidades ganadas y de las perdidas.

La memoria como necesidad: recordar lo que ha pasado para poder construir un futuro sólido, duradero, como el roble de Guernica, que es el símbolo que reconoce a los vascos y a las vascas por todo el mundo.

La memoria necesaria sobre lo que ha ocurrido y sobre lo que ya no ocurrirá, sobre quien ya no está. Hay quien ya no volverá a casa, hay quien no verá a su hija casarse, ni verá nacer a su nieto. Situaciones cotidianas cuya dimensión final es universal.

Y es que la violencia no sólo se ejerció por las armas y las bombas, también por el chantaje, por el silencio y por la mirada, por la exclusión social o por el exilio. Son todas ellas realidades que debemos recordar para hacer una paz fructífera en la que los jóvenes socialistas vamos a estar implicados, como comprometidos están en el Proyecto 43-2, que hoy son premiados.

Si recordamos los últimos escritos de Tomás Meabe, aquellos en los que escribía a su hijo cuando ya asimilaba que lo iba a dejar huérfano, el entendimiento a los demás, la no violencia, eran valores grabados en aquellas líneas, y son hoy valores que premia la Fundación.

Y si hablamos también de Memoria, tenemos que hablar de otra memoria pendiente, por desgracia por muchos más años. La memoria y la exigencia de reparación para quienes padecieron la guerra civil y la dictadura, la represión, el silencio y el exilio.

Vemos este mapa de la memoria que hoy premiamos lleno de puntos. Puntos que son fosas, restos, edificios, símbolos. Pero esos puntos son realidades, personas, vidas, también muertes, torturas, chantajes. Son hechos tristes que aún hoy no tienen una compensación. Son símbolos de plomo que aún hoy persisten en nuestras calles, nuestras plazas.

Son los silencios de medio pueblo que tiene a sus familias enterradas fuera del cementerio, en la cuneta o en algún lugar desconocido, frente al silencio del otro medio pueblo.

Y es la justicia, y es la memoria, el modo de lograr la reparación y la reintegración de una dignidad, que nunca ha estado perdida, porque siempre la han conservado, pero que una parte de la sociedad, y nuestras calles, nuestras plazas, ya llevan demasiado tiempo negando a miles de personas en nuestro país y en el exilio.

Hoy quiero anunciaros que la CEF de JSE va a incrementar sus esfuerzos en el ámbito de la memoria común de lo ocurrido en la Guerra Civil, la Dictadura y la Transición. Vamos a elevar nuestra voz con algo que es de justicia, vamos a reclamar muy activamente la retirada de los símbolos de nuestras calles, plazas y edificios. Lo que dice la Ley debe cumplirse. No debe caer en saco roto.

Vamos a iniciar una línea de trabajo doble: por una parte, para conservar y avivar la memoria de quienes lucharon defendiendo las libertades democráticas en nuestro país. Vamos a hacer una apuesta decidida por la recuperación política, social, histórica, documental, de quienes aún permanecen bajo la losa que supuso y supone aún la dictadura.

Por otra parte, vamos a trabajar denunciando los comportamientos que aún hoy persisten en nuestro país de quienes hacen del odio su principal estrategia política.

Vamos a intensificar contactos tanto con las asociaciones que persiguen la verdad, la justicia y la reparación con quienes aún no la han tenido, como con asociaciones que combaten el fascismo de nuestros días, que alientan el odio al diferente, que socavan los fundamentos de la dignidad humana y de la democracia: los racistas, los xenófobos, los fascistas, que además en esta crisis económica pretenden enfrentar a los seres humanos.

Les hemos visto en Noruega, matar a nuestros compañeros, indefensos, por pensar que el mundo se construye desde el entendimiento. Pero debemos tener bien presente que esos crímenes de odio también se alientan en nuestro país, y van a encontrar en nosotros un rechazo desde el corazón, desde el cerebro y desde las tripas.

Si algo nos está pidiendo la sociedad de nuestros días es relanzar nuestra capacidad de interactuación social. La vamos a relanzar con estos colectivos, pero no nos vamos a olvidar de otros.

Hay muchas causas pendientes aún.

En nuestro Planeta: la de la lucha contra las pandemias, la del acceso al agua potable, la de la lucha contra la mutilación genital femenina, es la lucha de los y las jóvenes socialistas.

Es la lucha por los pobres del mundo. Una lucha de justicia, no de caridad. Es la lucha de nuestros orígenes y nuestra razón de ser.

No podemos consentir que la crisis económica se lleve por delante proyectos de cooperación que representan nuestros valores, por lo que suponen para el progreso de los pueblos, por lo que suponen para la dignidad del ser humano, para la defensa de los Derechos Humanos, pero también por lo que suponen para muchos jóvenes que están implicados en plasmar sus valores éticos en la acción de cooperación por un mundo mejor.

Son valores encarnados en quienes dan vida a proyectos sobre lo más básico. El pan, el agua, la salud como fundamentos también de la dignidad y de los derechos.

“Mi patria comienza en mí, y termina en ninguna parte” decía Tomás Meabe, nuestro fundador. Y eso es también lo que tenemos que procurar para cumplir sin excusas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Es el hambre, es la lucha contra la malaria, es la expansión del SIDA, es la desnutrición infantil o la relegación sistemática de la mujer, es el trabajo infantil, son los niños soldado. Son hechos que nos avergüenzan porque demuestran también la bajeza de consentirlos sin alzar la voz.

La ciudadanía nos pide escuchar. La vorágine política del día a día no sólo nos ha impedido decir, sino que sobre todo nos impide escuchar. Nos toca parar, escuchar, tomar nota, aprender, volver a salir a la calle con ideas renovadas y fuertes, por la paz, por la memoria, por la justicia, contra el odio, contra el hambre. Es algo que siempre debemos tener presente.

Es algo que hoy premiamos, de lo que hoy también aprendemos, y algo a lo que debemos aportar nuestras manos. Un esfuerzo común que haga ver que nuestra organización política sirve no sólo para oponerse sino para construir.

Es una exigencia ciudadana que se nos plantea como reto, y yo os convoco a superarlo.

Muchas gracias.

ERASMUS, ¿EL PRINCIPIO DEL FIN?

Publicado el octubre 16, 2012 | Uno que no calla

(Artículo de Nino Torre, portavoz de Universidad del Grupo Socialista, publicado hoy, 16 de octubre, en La Nueva España)

En las últimas semanas han aparecido noticias, artículos y reportajes sobre el futuro del programa Erasmus: las instituciones comunitarias no aseguraban que tuviera presupuesto suficiente y, en España, el Gobierno de Rajoy ha consumado el segundo recorte consecutivo que dejará las becas Erasmus un 75% por debajo del nivel que tenían en 2011.

Todos estos reveses para el programa Erasmus no han surgido de un día para otro. Desde hace años, la derecha española ha tratado de dinamitar el Programa Erasmus en nuestro país: primero con la supresión de la ayuda complementaria a esta beca por parte de algunas Comunidades Autónomas gobernadas por el PP como Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Baleares, y después con la llegada del PP al Gobierno, en los Presupuestos Generales del Estado, pasando de los 62,7 millones de euros que en 2011 dejó destinados el Gobierno socialista, a los 15,2€ presupuestados para 2013 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.La confianza de la derecha española en el programa Erasmus siempre ha sido de mínimos. Y es que a la derecha nunca le ha gustado que los jóvenes, con independencia de los recursos que tuvieran sus familias, hayan podido tener la oportunidad de estudiar durante un curso en el extranjero, viviendo una experiencia que hasta que llegaron las becas Erasmus, estaba reservada solamente para quien se lo podía permitir.
Sin embargo, en aquellas Comunidades Autónomas donde gobierna el PSOE, se mantienen los complementos autonómicos a las becas Erasmus demostrando una vez más, la firme apuesta de los socialistas por la educación pública, las becas y la igualdad de oportunidades entre todos los jóvenes.

Las becas Erasmus han posibilitado que miles de jóvenes estudiantes pudieran tener una de las experiencias mejor valoradas por quienes las viven, por la riqueza académica, lingüística, cultural y personal que supone poder estudiar un curso completo en otro país de la UE.

Somos el país que más se beneficia de estas becas ya que España es quien más estudiantes manda al resto de Europa, el que más estudiantes recibe, y eso sin contar el valor de estas becas para dejar atrás la falta de conocimiento de otros idiomas que en la actualidad, aún tienen muchos jóvenes. Por eso, es fundamental apostar por el Programa Erasmus, ya que supone una apuesta vertebradora de la igualdad de oportunidades, que ejemplifica a la perfección los valores que representa Europa y que supone una clara vía para aumentar los vínculos de solidaridad entre países europeos.

Si por algo se caracterizan las becas es por ser un instrumento de redistribución de la riqueza y, en este caso, de solidaridad intergeneracional, por lo que su recorte o las dudas sobre su viabilidad son un ataque al proyecto europeo y los valores que lo rodean.

El Programa Erasmus ha ido mucho más allá del ámbito educativo. Para la ciudadanía, representa un estilo de vida de cientos de miles de jóvenes, en nuestras ciudades, en nuestros campus. Sin duda, es el proyecto comunitario más exitoso y que más conciencia de pueblo europeo ha generado. Genera valores sociales, educativos, comunitarios con los que los socialistas nos identificamos y que defenderemos.

Por todo ello, es necesario que se siga financiando uno de los proyectos que más y mejor han vertebrado Europa y el programa de becas que más ha hecho por la igualdad de oportunidades de los estudiantes europeos.

Por todo ello, alto y claro, ¡salvemos Erasmus!

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